Cuatro esquinitas…

…tiene mi cama. Cuatro angelitos me la guardan. Pero claro, eso era antes de los móviles modernos estos llenos de botones que nadie necesitábamos en un teléfono pero que ahora todos tenemos (o estamos en camino de tenerlos). Y es que esto de las esquinas viene a cuento de que vía geolocalizador del móvil ya puedes contar al mundo dónde estás a cada momento, gracias a Foursquare. La filosofía es que tu haces una escapadita para tomarte un café a media mañana en la Plaza Nueva y le cuentas a tus contactos dónde estás (e incluso les recomiendas tu pintxo favorito), para que quien esté cerca se pueda arrimar (a joderte tu momento de paz y relajo al solito primaveral). Pero eso no es todo, que por decir dónde estás… ¡¡¡te dan puntos para ascender en el ranking social de las cuatroesquinas!!! (O nosotros nos hemos vuelto gilipollas, o esto de los puntos no lo pillamos)

Supuestamente Foursquare es la red social que va a petar en breve, y todos vamos a apuntarnos y vamos a aceptar que una empresa controle nuestros recorridos, donde tomamos café, dónde compramos las bragas o si comemos a las 13.00 horas o a las 16.00, en tu casa o en la mía. Pero claro, si nos llegan a decir hace unos años que íbamos a tener este enganchón tan tonto con el Facebook o con el Twitter, o que íbamos a transigir con que se hicieran con nuestras fotos de familia y de las farras de cuadrilla, o que les íbamos a dejar saber lo que opinamos sobre esto y aquello, seguro que más de uno diría: yo no, ¡nunca!

Y por si estás pensando que la estulticia humana no conoce límite (que no seremos nosotros los que te llevemos la contraria a este respecto) que sepas que hay otra “red social” por ahí campando, más alucinante todavía: se llama Miso y sirve para que le cuentes al mundo… ¡lo que estás viendo en la tele!

Vamos, que lo de decir que ves los documentales de la 2 de viva voz ya no se estila, y ahora hay que hacerlo vía móvil. Y estos también te dan puntos por compartir con el mundo que las Redes de Punset cada día amplían un poco más tus horizontes, cuando en realidad lo que te pone es I love Scassi.

Pero conste en acta que no hemos probado todavía ninguna de estas “herramientas” ¿eh?, que lo mismo un día nos apuntamos y somos los más fanáticos del asunto…

Otro mix imposible

Si el otro día te hablamos de un mix que no nos gustaba, hoy posteamos sobre otro que tampoco. No llegamos a entender qué ha llevado ni a uno ni a los otros a juntar esfuerzos para hacer estas botas. Porque vamos a ver Gaultier, si tu solito haces ropa molona, ¿para qué te juntas con nadie?. Y vosotros, si, si… vosotros, los de Dr. Martens: ¿con lo bonitas que son vuestras botas tal cual, para qué las tocáis? Oooohhhh….

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Un mix imposible

Hoy te lo vamos a poner difícil, muy difícil. ¿Eres capaz de imaginar qué es lo que puede salir de mezclar a Nirvana con Rick Astley? Si, Nirvana con Rick Astley, en la misma frase, mezclados, juntos. El melenas y el pelirrojo. Los 80’s y los 90’s. El pop y el grunge. Pues sale… una mierda. En SIMPLE creemos en la máxima de que cuando algo funciona, es mejor no tocarlo. Así que no insistas: nos gusta como está. Es mejor no tocarlo. Así está bien. Así funciona. Créenos.

El tamaño importa

Si: importa, ¡y mucho!. Gracias a este vídeo no tenemos duda. Nunca antes nos había quedado tan claro todo lo que nos perdemos por ajustar el formato de las películas al tamaño del monitor de la TV. ¡Horror!. Ya nunca más. Lo prometemos. A partir de ahora cualquier película que emitan por TV en 16:9 la vamos a ver en 16:9. Forever. Por que… ¡el tamaño si que importa!