Mi primo el Xixet

Hoy he recibido noticias de mi primo “el Xixo” (así es como se escribe en valencià, pero se dice Chicho). El pobre me cuenta que ha pasado unos días muy duros, y es que a su mare se le ha ocurrido hacer prácticas de peluquería canina con él.

Me cuenta que todo empezó como una “prueba”. Que a su mare un proveedor le regaló unos tintes “que se iban” y que allá se puso ella toda afanosa a cambiarle el look al pobre (claaaro, para qué se iba a teñir ella el pelo, teniendo un pobre animal con el que experimentar) y que empezaron con el color rosa. Por si esto sólo no fuera suficientemente dramático, el bote de tinte se les terminó a mitad de perro, así que (¡para qué parar!), decidieron pintar la otra mitad de mi pobre primo en tonos morados… ¿El resultado? Este:

Pobre primo mío… ¡pero si hasta mira a cámara y sonríe!, con esa pinta de perro víctima de forofo a muerte del Barça. En fin… Menos mal que me cuenta que ya ha pasado todo, que se le ha ido el tinte y ha recuperado su habitual tono “blanco hueso” y que ha superado las mofas y las risas que todos hacían al verle… Un santo el Xixet, un santo.

Y parece ser que mi tía se arrepiente e incluso ha dicho que “esas frikadas para los americanos”, pero lo cierto es que yo me he quedado preocupado (si hacen esto con el Xixet, que es el perro más respetado de la familia, ¡a qué no se atreverían conmigo!). Así que cuando vaya a casa de vacaciones no me voy fiar nada de ella cuando me dejen a su cargo. Claro que lo peor es saber que comparte carga genética con mi mare. Pero yo estoy ya alerta, y de la que las vea que se me arriman con un bote de pintura, emigro. Palabra de Barbucci.

Los esquiadores pitufos vascos (van a Valdezcaray)

SIMPLE COMUNICACIÓN - POLAROID BARBUCCIEl viernes fue un día muy raro en esta oficina. No sé si fue cosa de la luna, de la ciclogénesis que se acercaba o de qué, pero fue un día raro, raro, raro (¡pero si hasta el panadero les preguntó a ver dónde compran “esos tripis tan buenos”!). Y por si a esta gente les faltaran argumentos para encontrar y provocar rarezas, cayeron en las redes de una eficaz red comercial de venta de cómic puerta a puerta: “hola, somos gente del barrio que hacemos un cómic y las empresas de la zona nos lo suelen comprar”,… “son los pitufos vascos”,… “que mira que llevan boina”,…

Está claro que no iban a resistirse ante semejante oferta, así que, euro mediante, se hicieron con la obra que a continuación se reproduce (sin ánimo de infringir copyrigth alguno). Ni qué decir tiene que quedaron epatados, y a la espera del próximo número.

Busy, busy, busy…

SIMPLE COMUNICACIÓN - BARBUCCIHoy en esta oficina nadie me hace ni p* caso. Todo el mundo está teclea que te teclea, edita que te edita, indaga que te indaga, curra que te curra… ¡Pero si hasta están callados!

Y encima a alguna mente pensante se le ha ocurrido, precisamente ahora, cambiar el suelo de la oficina (por uno negro muy chulo en el que mis pezuñas hacen cli, cli, clí) y está todo manga por hombro, con media oficina vacía y la otra media que parece la zona cero y ni siquiera mi rincón es ya lo que era. Buuuaaaa, y sólo es luuuuneeessss!!!!

Oda al panadero

SIMPLE COMUNICACIÓN - POLAROID BARBUCCIEncantados están en la oficina con el nuevo regente de la panadería que hay aquí al lado. “Ahora está todo mucho más txukun”, “hay muchos más productos”, “es que es un lotsati xalau” o “si es que hasta se esfuerza por hablarnos en euskera” son algunas de las loas que se escuchan cada vez que le hacen gasto (que suele ser cada día, entre que una tiene hambre, la otra ansiedad y “necesita” chocolate o el otro quiere leche para hacerse un café)

La cosa es que están encantados con el panadero. Por eso este post. Por eso esta canción. Presta atención y quédate con la copla. A nada que tu panadero sea medianamente “apañau” seguro que te ves cantando esto del “panadero de mi amor, paaaanadero de mi vida”

Los Súper Elegantes – Panadero

Los martes al sol

Gran descojono en la oficina. Barbucci ha decidido que hay que aprovechar estos ratitos de sol que el día nos regala… aunque para ello tenga que subirse encima de una mesa. Verídico que ha sido él sólo quien se ha buscado el sitio… Grande Barbucci. Muy grande.