Publicidad everywhere

Allá por 1967 los Troggs cantaban que “Love is all around“. Las cosas han cambiado y hoy en día quizá sería más apropiado cantar “publicidad is all around”. En todas partes, mires donde mires: vallas publicitarias, mensajes a tu móvil, propaganda en el buzón, inmensas lonas que cubren fachadas, las maquesinas del autobús, la estación de metro o las farolas donde los del circo plantan esos cartelones con las novedades zoológicas de cada año (en SIMPLE hay a quien ligres, greliones, Miss Aurori y demases engendros traen por la calle de la amargura). Ya ni cuando vuelas te libras. Y no, no nos referimos a los aeropuertos, ni siquiera a los aviones serigrafiados sino a que incluso dentro del avión te planten el anuncio de turno.

SIMPLE COMUNICACIÓN - Easy Jet 1

Es lo que tiene viajar en líneas de bajo coste, nunca sabes con qué te van a sorprender. Así que ahí estás tu, sentado de lo más formalito, con unas horas de aburrimiento por delante y ¡zas!, sin avisarte van y te ponen delante de las narices un anuncio del que no puedes escapar. Tratas de ignorarlo, pero no puedes: ¡está en todas partes! Y entonces, en un rizo del rizo (muy propio de las aerolíneas de bajo coste) te das cuenta de que el propio anuncio… ¡lleva su anuncio!

SIMPLE COMUNICACION - Easy Jet 2

Así que ya lo sabes: si quieres anunciarte en su espacio, llama a Phil. No a Gareth o a Tracey o a Megan, no, tu llama a Phil, que el si que sabe…

Marketing Morcilla

Admitámoslo: vamos de modernos. Admitámoslo: nos reímos de tantas y tantas cosas que vemos por ahí. Pero admitámoslo también: hay muchas cosas ahí fuera, que de puro malas, logran su objetivo. Es el “marketing morcilla”, surrealismo en estado puro, chapuza, escasez (¿o demasía?) de ingenio que… ¡funciona! Una vez que lo has visto, tu vida no vuelve a ser lo mismo. Una vez que lo has visto, no lo olvidas. Una vez que lo has visto, ahí está para siempre. Y ese es el objetivo, ¿no?

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Hacer lo fácil, difícil

Polaroid BarbucciÚltimamente el ambiente en la oficina está un poquito cargado. Suena el teléfono, llegan mails y… ¡ya está el lío!. Por momentos se lo toman a cachondeo, por momentos se desesperan, pero, por lo que he oído, parece ser que el meollo de la cuestión es que hay gente ahí fuera que se empeña “en hacer las cosas fáciles, difíciles”.

A mí, la verdad, me ha costado entender este concepto. Porque si algo es fácil, es fácil, ¿no?, y si es difícil, tres cuartos… Parece Simple. Pero no, por lo visto hay gente que se complica la vida con cosas que a los de aquí dentro les resultan sencillas. Al final todo llega a buen puerto, y al mirar atrás sólo quedan las risas y el asombro por haber dado tantas vueltas para hacer algo que, en principio, era la mar de Simple.

Por si algún cánido ahí fuera sigue sin entender el concepto, y como una imagen vale más que mil palabras, ahí va una muestra de cómo algo sencillo se puede complicar, hasta el infinito y más allá!!!

Parqueo Imposible - Simple