Zorionak Casete!!!

Vale, que tu decías “cinta”. Pero si llegamos a poner cinta en el título del post no te enteras de lo que hablamos, y de esta forma tu cerebro ha entrado en modo “retro” en cerocomados segundos y ya te están viniendo un montón de recuerdos a la memoria. ¿A que si?

Y es que hoy leemos (merci por el link) que las cintas están de aniversario. Concretamente hace 50 años que se empezaron a comercializar, parece ser. Y ha sido leerlo y entrarnos un respeto muuuuyyyy grande por aquellas cajitas plásticas que tan buenos ratos nos hicieron pasar, aunque ahora las hayamos relegado al más despreciable olvido. Y es que, ¿quién no recuerda alguna de aquellas cintas como auténticos tesoros que se escuchaban una y otra vez, que te acompañaban en tus mejores momentos?. Qué bonito lo de la “cara a” y la “cara b”; qué bonito lo del “rec” y el “pause”; qué bonito lo de escuchar la radio con todos los sentidos puestos para ver si pillabas esa canción que tanto te gustaba; qué bonito eso de ir compilando tus canciones favoritas; qué bonito lo del “wronch” que inevitablemente se escuchaba cada vez que le dabas a grabar (independientemente de tu destreza para simultanear el “pause”); qué bonito la agilidad de muñeca que desarrollabas cuando agarrabas el bic para rebobinar sin gastar las pilas; qué bonito lo de aprender a arreglarlas con celo el día que (oh, tragedia) se te quedaba enganchada; qué bonito lo de tener una colección reducida de canciones favoritas (todas requetesabidas y requetescuchadas); qué bonito lo de crear una cinta nueva con las mejores para llevártela a aquella fiesta o aquella futura escapada de fin de semana; qué bonito lo de buscarlas un título que resumiese su esencia; qué bonito el esmerarte con la letra al rellenar el contenido (en aquella cartulina asquerosa en la que siempre se corría la tinta del bolígrafo) y qué bonito el ritual final de poner la pegatina en cada cara (dichosa pegatina demasiado alargada que siiiieeempre se arrugaba); qué bonitas las TDK transparentes, tan modernas ellas; qué bonito lo de romper la pestañita aquella cuando ya habías alcanzado la excelencia y aquella cinta no había quien la mejorase; qué bonito descubrir que si le ponías un celo al hueco podías volver a grabar esa cinta cuando ya te habías aburrido de ella (y qué poco bonito que tus hermanos descubrieran que podían hacer eso mismo con tus cintas); qué bonita la emoción y el mimo cuando grababas una cinta para alguien (emoción multiplicada exponencialmente cuando el destinatario era ese “otro” alguien)…

Ay… ¡qué bonito!

Tu lugar en el mundo

Digamos que tienes un ego superlativo. Que te ves como la Carrie Bradshaw que está por llegar. Digamos que tus aires de grandeza no conocen límite (más que los impuestos por la realidad…, ¡qué le vamos a hacer!). Digamos que te va el protagonismo. Bueno, pues entonces esto es para ti: se llama PhotoFunia y es una de esas webs donde puedes, con un sólo click, insertar una imagen tuya en miles de escenas. Ahora ya puedes respirar y ser feliz viendo tu cara en grandes vallas publicitarias, en el metro, o con el actor de moda de turno.

Eh!, y que si no eres este prototipo de persona que hemos pintado que conste que también puedes entretenerte un rato con el cacharrito este, eh?… Sería la leche si se pudiera mover tu foto en el marco en el que va inserto para centrarla bien y demás, pero bueno… no vamos a pedirle demasiado a este pasa-ratos. Nosotros le hemos dedicado 5 minutillos, y así nos ha ido:




Musa (y no va de mayonesas)

edie_sedgwickLa chica nació guapa y rica. Muy guapa y bastante rica. Pero quiso la naturaleza (encontraron petróleo en el rancho de sus padres) que su familia pegase el salto hasta los muuucho más ricos todavía. Murió joven, muy joven, pero sólo necesitó 28 años para hacerse un hueco en la historia y pasar a la posteridad como uno de los iconos de la cultura pop americana. Hablamos de Edie Sedgwick. Modelo, actriz, drogadicta, enferma… y musa. Por eso hoy nos ponemos musicales, con algunas de las canciones que inspiró.