¡Emergencia!

En esta oficina se acaba de dar un nuevo paso adelante: han acusado a un “invitado” de haber terminado el papel de WC y no haber reemplazado el rollo. (Si, si. tú, que ayer estuviste reunido aquí y osaste hacer uso del retrete). Y es que lo del papel del water es una cuestión que SIMPLEmente trae cola por estos lares y que genera no pocos “conflictos” (Afortunadamente saben que yo no uso papel y conmigo no va la cosa)

Una escena que se repite con cierta asiduidad en esta oficina es la siguiente: alguien (generalmente quiere el destino que casi siempre le toque a la misma, pero esa es otra cuestión) entra en el WC y descubre que no queda papel, pero que quien le ha antecedido en el trono ha tenido la amabilidad de dejar el canuto de cartón a modo de souvenir. Such a putada, pero tampoco como para que a uno se le caigan los anillos (por lo menos las 20 primeras veces). Entonces esa persona saca un nuevo rollo, lo sustituye en el dispensador de papel, termina de hacer lo que se requiere en estos casos y se dirige a la zona común. Una vez allí inquiere (generalamente en tono “amable y de cachondeo”) a ver quién coño no ha repuesto el papel. Llegados a este punto se suceden una serie de “hum, yo, bueno, pero no, después de mí, luego, ah… si lo fuí a cambiar pero, es que…”

Normalmente la cosa se dirime entre los integrantes de la plantilla (hoy yo, mañana tú), pero hoy, en una nueva huída hacia adelante, han acusado a nuestro hombre de Urdaibai, que ayer tuvo la mala idea de estar (y hacer estar) aquí de reunión hasta las tantas. Desconozco si él será (o no) el causante de que esta mañana la Rotenmeyer haya vuelto a encontrarse sin papel, pero desde luego es él a quien todos señalan. Que digo yo que el chiquillo tampoco tiene que saber dónde se guarda el papel, aunque que vale, si… podía haber avisado, pero vamos, que aquí se han quedado la mar de contentos después de haberlo señalado.

Y hasta yo, que soy un perro, me doy cuenta de que no puede ser, y que aquí se requiere tomar medidas que subsanen esta situación y eviten que en el futuro se repita algo así. Y es por eso que me he estado revolviendo en mi rincón, dándole vueltas al asunto, en un sinvivir, hasta dar con la solución:

Antes muerta que sencilla

Y por eso queremos necesitamos unos de estos:

No. No son ni pajitas, ni lapiceros, ni “revolvedores de cubata”, ni regalices de colores. Son bridas. De esas de las de toda la vida. Pero tienen nombre (Leaf tie) son de colorintxus y diviiiinas de la muerte. ¿O no?

Si te desespera ver cables por en medio mitad, no te faltan 7 dolaritos de nada y tienes suerte y no se les han agotado aún, puedes comprarlas aquí (Además los beneficios van destinados a apoyar causas medioambientales, que lo sepas).
¡Pon un “vergel” en tu vida!

Hoy empieza todo (otra vez)

Si, hoy vuelvo a mi rincón, aunque nunca me he marchado. Es sólo que este último mes esta oficina ha sido un caos de trabajo a tope y tampoco era cuestión de que el perro se pusiera a dar la murga. Así que he optado por quedarme panza arriba en mi rincón. Observándolo todo, pero dejándoles tranquilos, que bastante tenían cada uno con lo suyo.

Pero parece que las aguas vuelven poco a poco a su cauce, que van recuperando el ritmo habitual, que se relaja el ambiente. Así que aprovecho para volver y proclamar (una vez más) que ¡hoy empieza todo!. No es el primer “nuevo” comienzo en SIMPLE, antes ha habido otros muchos, pero lo que si es cierto es que cada vez el punto de partida es mejor, y cada final, cada etapa del camino, cada nuevo “clímax” que nos agota y nos extenúa, nos lleva un poco más lejos, un poco más alto.

Así que en esta oficina está todo el mundo de lo más contento. Cansados, pero con la satisfacción del trabajo bien hecho. Con muy buenas expectativas de futuro. Con las pilas cargadas para salir a buscar nuevos retos y llevarlos a cabo. Con la seria intención de aprovechar estos meses de verano, que parece que vienen un poco más relajados, para hacer todas esas cosas que llevan “algo” de tiempo posponiendo. Pero con tranquilidad, que hoy es sólo el día uno de este nuevo comienzo. Piano, piano.

De momento, aquí tienes una pildorita de algo en lo que han estado trabajando estas semanas. Una de nuestras propuestas sobre lo que puede dar de sí un fin de semana en Bilbao. A ver qué te parece